Christian Faith in Action

Words of the Priest / Palabras del Sacerdote

Grace and Peace, my brothers and sisters in Christ,

We continue with Jesus’ speech about connection, remaining in him, in his love, and loving one another. For Jesus, a disciple must lay down his life for those he loves. To love is a commitment to act selflessly. Jesus portrays himself as a great example of love. His actions speak of this profound commitment to love throughout his entire life with his disciples. His love for us is so great that he died on the cross. But for Jesus, this sacrificial love is not a source of anxiety and suffering but rather a fountain of joy. This way of loving brings joy to his life, and he wants to share this joy with his disciples. Hence, the commandment to love one another.

The second half of the Gospel emphasizes the special relationship he has created with his disciples. His disciples are friends, and as friends, they know everything about Jesus. This close relationship with him is special. It is so unique that they did nothing to be in that position because Jesus chose them out of love. He decided to be with them and be their friend. Jesus freely gives these gifts of love and friendship to his disciples. He desires that the disciples will do the same with others to share those gifts.

This week, the Gospel challenges us to love one another, but a love that is manifested in concrete actions. The word love in our culture has been emptied of the profound meaning Jesus gave to it. It is used quickly and to express an emotion that sometimes seems frivolous. For us Christians, to love is a serious business. It requires putting the other first, overcoming our desires, and selflessly giving ourselves to others. In doing so, we will tap the fountain of joy that comes from loving. I invite you to take some time to pray about the way you are loving. The Gospel also invites us to assess our friendship with Jesus and others. Jesus’ friendship is life-giving and fills us with joy. We must ask ourselves, are my friendships life-giving? Are my friendships a source of joy for me? Am I being a source of joy and life for my friends? Spend some time in prayer with these questions this week.

I invite you to pray for the children receiving different sacraments during this season. We are having Confirmations and First Communions. This season is a beautiful time in the Church. The youthfulness and childlike desire for the Lord is a great testimony for us to renew our faith. As you see children receiving the Sacraments with their faces filled with joy, try to remember your First Communion and Confirmation. This season is a great way to pray with those moments in our lives. If we are struggling with our faith now, praying with those moments when we received our sacraments may help us rekindle our faith. Please pray for you, for the children receiving sacraments, and for their parents and sponsors.

Blessings,

Juan M Camacho


Gracia y Paz, mis hermanos y hermanas en Cristo,

Seguimos con el discurso de Jesús sobre estar conectados con él, permanecer en él, en su amor y amarnos unos a otros. Para Jesús, un discípulo debe dar su vida por aquellos a quienes ama. Amar es un compromiso de actuar desinteresadamente. Jesús se presenta a sí mismo como un gran ejemplo de amor. Sus acciones hablan de este profundo compromiso de amor a lo largo de toda su vida con sus discípulos. Su amor por nosotros es tan grande que murió en la cruz. Pero para Jesús, este amor sacrificial no es una fuente de ansiedad y sufrimiento sino más bien una fuente de alegría. Esta forma de amar trae alegría a su vida y quiere compartir esta alegría con sus discípulos. De ahí el mandamiento de amarse unos a otros.

La segunda mitad del Evangelio enfatiza la relación especial que ha creado con sus discípulos. Sus discípulos son amigos y, como amigos, saben todo sobre Jesús. Esta estrecha relación con él es especial. Es tan singular que ellos no hicieron nada para estar en esa posición porque Jesús los eligió por amor. Decidió estar con ellos y ser su amigo. Jesús da gratuitamente estos dones de amor y amistad a sus discípulos. Él desea que los discípulos hagan lo mismo con los demás para compartir esos dones. Esta semana, el evangelio nos desafía a amarnos unos a otros, pero un amor que se manifiesta en acciones concretas. La palabra amor en nuestra cultura ha sido vaciada del significado profundo que Jesús le dio. Se utiliza de forma rápida y para expresar una emoción que a veces parece frívola. Para nosotros los cristianos, amar es un asunto serio. Requiere poner al otro en primer lugar, superar nuestros deseos y entregarnos desinteresadamente a los demás. Al hacerlo, aprovecharemos la fuente de la alegría que surge del amor. Te invito a tomarte un tiempo para orar por tu forma de amar. El evangelio también nos invita a evaluar nuestra amistad con Jesús y con los demás. La amistad de Jesús es dadora de vida y nos llena de alegría. Debemos preguntarnos: ¿mis amistades dan vida? ¿Son mis amistades una fuente de alegría para mí? ¿Estoy siendo fuente de alegría y vida para mis amigos? Dedica algo de tiempo en oración con estas preguntas esta semana.

Los invito a orar por los niños que reciben los diferentes sacramentos durante esta temporada. Estamos teniendo confirmaciones y primeras comuniones. Esta temporada es un tiempo hermoso en la iglesia. La juventud y el deseo infantil por el Señor es un gran testimonio para que renovemos nuestra fe. Mientras ve a los niños recibiendo los Sacramentos con el rostro lleno de alegría, trate de recordar su primera comunión y confirmación. Esta temporada es una excelente manera de orar por esos momentos de nuestras vidas. Si estamos luchando con nuestra fe ahora, orar con esos momentos en los que recibimos nuestros sacramentos puede ayudarnos a reavivar nuestra fe. Por favor oren por ustedes, por los niños que reciben los sacramentos, por sus padres y padrinos.

Bendición,

Juan M Camacho