Christian Faith in Action

Words of the Priest / Palabras del Sacerdote

Grace and Peace to you my brothers and sisters.

I am extremely touched and grateful for your commitment and support on our Lenten water project campaign. May the Lord bless you abundantly and continue to multiply your generosity. We were aiming to bring running water to the community of El Rodeo in Bolivia, to 86 families who did not have water. Now, thanks to your amazing generosity we will be able to add another small neighboring community to the project. In addition to El Rodeo, we will provide water for another 74 families in Kantu Suyu, Bolivia. In total, thanks to your efforts during Lent, we will bring fresh and running water to 160 families. That’s almost 700 people who did not have fresh running water in their homes. THANK YOU TO ALL OF YOU.

Easter is a joyful season in the Church. It is the season of Joy based on the Resurrection of the Lord. In life, sometimes “joyful” tends to be branded as frivolous or superficial. When you interact with a person for whom everything is a joke or laughs, one may wonder if there is any depth to them. Of course, one could be joyful and cheeky and yet be profound and serious. For me, Easter is that season in which we are joyful but yet completely serious about the meaning of the Resurrection for us. This is a time of joyful reflection so that we comprehend and grasp what it means to be a disciple of the Lord resurrected—to be people who bear witness to the truth of life in Christ as we hear in the readings throughout this Easter season.

The disciples were extremely joyful, but reflected seriously on the Resurrection of the Lord and became witness to him everywhere, no matter the persecutions and the consequences. Their joy was not superficial, but deeply rooted in Christ; that’s why they overcame all the obstacles. We read in the scriptures, during this Easter season, that they became extraordinary witnesses of Christ in the world. But this transformation and powerful attitude came only after they had done their own process of praying and sharing in community in the upper room in Jerusalem (Acts 1:13). That intimate experience became the catalyst that propelled all of them to announce the Gospel to the end of the earth, as they were commanded by the resurrected Jesus (Acts 1:8). I hope our own time of prayer and sharing propels our faith and spiritual nourishment to levels that we don’t expect beyond the superficial joy of the moment. This time of Easter is a call to be great witnesses of Christ’s presence in today’s world.

Blessings and Thank you,

Juan M Camacho


Gracia y Paz a ustedes mis hermanos y hermanas.

Estoy muy agradecido y conmovido por su compromiso y apoyo en nuestra campaña del proyecto Agua de Cuaresma. Que el Señor los bendiga abundantemente y continúe multiplicando su generosidad. Nuestro objetivo era llevar agua corriente a la comunidad de El Rodeo en Bolivia a 86 familias que no tenían agua. Ahora, gracias a su increíble generosidad, podremos agregar otra pequeña comunidad vecina al proyecto. Además de El Rodeo, proporcionaremos agua a otras 74 familias en Kantu Suyu, Bolivia. En total, gracias a sus esfuerzos durante la Cuaresma, llevaremos agua potable y corriente a 160 familias, es decir, casi 700 personas que no tenían agua corriente en sus hogares. GRACIAS A TODOS USTEDES.

La Pascua es una época alegre en la iglesia. Es el tiempo del gozo basado en la resurrección del Señor. En la vida, a veces la alegría tiende a ser tildada de frívola o superficial. Cuando interactúas con una persona que todo es una broma o se ríe, uno puede preguntarse si hay algo de profundidad en ellos. Por supuesto, uno puede ser alegre y bromista y, sin embargo, ser profundo y serio. Para mí, la Pascua es ese tiempo en el que estamos alegres, pero al mismo tiempo completamente serios sobre el significado de la Resurrección para nosotros. Este es un momento de reflexión gozosa para que comprendamos lo que significa ser un discípulo del Señor resucitado. Personas que dan testimonio de la verdad de la vida en Cristo como lo escuchamos en las lecturas a lo largo de esta Pascua.

Los discípulos estaban muy alegres, pero reflexionaron seriamente sobre la Resurrección del Señor que se convirtió en testigo de él en todas partes, sin importar las persecuciones y las consecuencias. Su gozo no era superficial, sino que estaba profundamente arraigado en Cristo, por eso superaron todos los obstáculos. Leemos en las Escrituras, durante esta temporada de Pascua, que se convirtieron en testigos extraordinarios de Cristo en el mundo. Pero esta transformación y actitud poderosa se produjo solo después de haber realizado su propio proceso de oración y participación en comunidad en Jerusalén (Hechos 1,13). Esa experiencia íntima se convirtió en el catalizador que los impulsó a todos a anunciar el evangelio hasta los confines de la tierra, tal como les había ordenado Jesús resucitado (Hechos 1,8). Espero que nuestro propio tiempo de oración y de compartir impulse nuestra fe y nuestro alimento espiritual a niveles que no esperamos más allá de la alegría superficial del momento. Este tiempo de Pascua es un llamado a ser un gran testimonio de la presencia de Cristo en el mundo de hoy.

Bendiciones y Gracias,

Juan M Camacho