Christian Faith in Action

Words of the Priest / Palabras del Sacerdote

Grace and Peace to you my brothers and sisters:

We are in the second week of Ordinary Time. We are starting this holy season in which the focus is Jesus’ ministry. We will explore parables, healings, miracles, speeches, challenges, and many other daily events in Jesus’ life. This season invites us to walk with Jesus as disciples and learn from his teachings as he moves on in Galilee, Samaria, and Judea. I would like us to make the commitment to walk as disciples with an open mind and heart to learn from our Lord. I would like us to use Imaginative Prayer as we go on in Ordinary Time. Imaginative Prayer is a prayer technique developed by Saint Ignatius of Loyola. The idea of Imaginative Prayer is that when we read or listen to a Gospel passage, we place ourselves in the moment. We can become one of the characters or even just be there as another person of the story. It is a very powerful technique of prayer, which allows us to learn from Jesus himself. When we pray in that way, we need to focus on the emotions and feelings that surround us. That, in a nutshell, is Imaginative Prayer. There are entire books written on it. I hope you make time every Sunday to pray imaginatively with the Gospel’s passages.

Now, this Sunday, even though we will read Luke’s Gospel in Ordinary Time this year, we start with the Wedding at Cana account from the Gospel of John. Two ideas come to my mind from this Gospel. To begin with, there is a tremendous amount of belief in Jesus. The first is on the part of Mary, who knows her son and sees the need for him to start his ministry. She believes that it is the right time for him. Secondly, the servants at the wedding clearly believe in him without knowing much about him. They believe just because Mary said so. That amazes me because it takes trust and openness to believe without knowing. This brings me to my second idea: everything is focused on the spoken word. Mary speaks to Jesus about his time to start ministry and he believes her. Mary speaks to the servants, telling them to obey anything he may say, and they all obey. Jesus speaks to the servants and they believe that putting water in the jar will give them new wine.

So, I would like us to be mindful of the words of Jesus as we listen to the Gospels on these coming Sundays of Ordinary Time. Also, I want us to be mindful of our own words that we speak. Words carry power to build or to tear down. Let’s make use of our words for building up other people and not to tear them down.

Blessings,

Juan Manuel Camacho


Gracia y Paz para ustedes mis hermanos y hermanas:

Estamos en la segunda semana del Tiempo Ordinario. Iniciamos este tiempo litúrgico en el que el enfoque es el ministerio de Jesús. Exploraremos parábolas, sanidades, milagros, discursos, desafíos y muchos otros eventos diarios en la vida de Jesús. Esta temporada nos invita a caminar con Jesús como discípulos y aprender de sus enseñanzas a medida que avanza en Galilea, Samaria y Judea. Me gustaría que nos comprometiéramos a caminar como discípulos con la mente y el corazón abiertos para aprender de nuestro Señor. Me gustaría que usáramos la oración imaginativa a medida que avanzamos en el Tiempo Ordinario. La Oración Imaginativa es una técnica de oración desarrollada por San Ignacio de Loyola. La idea de la oración imaginativa es que cuando leemos o escuchamos un pasaje del evangelio, nos ubicamos en el momento. Podemos convertirnos en uno de los personajes o simplemente estar allí como una persona más de la historia. Es una técnica de oración muy poderosa, que nos permite aprender del mismo Jesús. Cuando oramos de esa manera necesitamos enfocarnos en las emociones y sentimientos que nos rodean. Eso es en pocas palabras Oración imaginativa. Hay libros enteros escritos sobre eso. Espero que podamos sacar tiempo todos los domingos para orar imaginativamente con los pasajes del Evangelio.

Bueno, veamos este domingo, aunque leeremos el evangelio de Lucas este año en el Tiempo Ordinario, comenzamos hoy con el relato de las Bodas de Caná del Evangelio de Juan. Dos ideas vienen a mi mente de este evangelio. Primero, hay una tremenda capacidad de creer en Jesús. Primero, por parte de María que conoce a su hijo y ve la necesidad de que él inicie su ministerio. Ella cree que es el momento adecuado para él. En segundo lugar, los sirvientes en la boda creen claramente en él sin saber mucho sobre él. Ellos creen solo porque María lo dijo. Lo cual me asombra porque eso requiere confianza y apertura a creer sin saber. Lo que me lleva a mi segunda idea: todo se centra en la palabra hablada. María le habla a Jesús sobre su tiempo para comenzar el ministerio y él le cree. María les dice a los sirvientes que obedezcan cualquier cosa que él diga y todos obedecen. Jesús habla a los sirvientes y ellos creen que poniendo agua en la tinaja les dará vino nuevo.

Entonces, me gustaría que tengamos en cuenta las palabras de Jesús mientras escuchamos los evangelios en estos próximos domingos del Tiempo Ordinario. Además, quiero que seamos conscientes de nuestras propias palabras que decimos. Las palabras tienen poder para construir o para derribar. Usemos nuestras palabras para edificar a otras personas y no para destruirlas.

Bendiciones,

Juan Manuel Camacho